Ultimátum.





Darme cuenta no fue fácil, de hecho, me tomó más tiempo del que dispuse en una primera oportunidad. 
Y sé que en más de un momento me pregunté cómo las personas incompatibles insisten, persuaden, se mienten a sí mismos y terminan cayendo en ciclos eternos de destrucción haciendo malabares con sentimientos intensos pero mal encaminados. 
La incompatibilidad no es un juego, no para mí. No basta con quererse. No basta, con decir palabras hermosas, ni dedicar melodías significativas, ni siquiera el nerviosismo inicial y las mariposas en el estómago son suficientes. Nada de eso tiene sentido para mí ahora... todo lo pisotearon, y ahora lo pisoteo yo, porque no creo que exista una segunda oportunidad para encontrar eso que buscaba y que no encontré. Yo quería que durase, quería hallar en todo lo que vivía esa paz que te da contar con alguien que te quiera incondicionalmente y cuya sola presencia te alegre, sin palabras, sin consuelos. De verdad quería estar en paz... Y no lo logré, nunca me sentí cómoda, nunca tuve un elogio ni palabras sinceras dedicadas exclusivamente a mí. Fue como un plagio, una canción cursi y conocida por todo el mundo, no única, sólo una copia en la que me encontré ahogada y despedazada. Porque nunca dediqué más tiempo a una persona del que le dediqué con tanto cariño... nada se me retribuyó ni siquiera porque decía ''yo también''. 
Pero así son las cosas, los desencantos amorosos son parte de la vida, espero no tener uno como éste de nuevo, porque fue lejos el peor, el que aún me tiene con una herida abierta que trato de esquivar y no de reparar. Quiero llorar, sacar todo lo que no saqué, la pena guardada la llevo dentro y me hace ser una persona más fría. Pero ya no soy una temeraria, por eso no me rendiré, no será por ésto que resbale de nuevo, ésta vez era la última vez que se aprovechaba de mí. 

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