¿?
Esto partió hace más de un mes (creo). Cuando le di vuelta a unas páginas sueltas y mal pegadas, esas que debería arrancar de una vez de mi diario de vida pero siguen ahí, perdidas sin tiempo, sin espacio. No es que me haya olvidado de esas páginas. Sólo quise darlas vuelta para poder seguir. Para llenar las hojas en blanco que día a día se multiplican, porque mi futuro es tan incierto que unos días hay mucho que escribir, otros días, nada. No sabía a quién tenía al otro lado de la pantalla, y pensé erróneamente acerca de ese quién. No tenía mayores datos, no me entregaba nada de información y fue entonces que creí que hacía mal. Me perseguí, pensé que buscaba algo más, si, algo más allá. Algo aún más allá. Y me sobresaltaba la idea, pero me abrí, y conseguí aún desahogarme con ese quién tan terrible, tan oscuro y misterioso. Desahogar mis miedos, mi enojo del momento. Pude, sin saber que quizás cometía un error (o evitando el pensar en ello), disminuir el espacio que había entre aquel completo desconocido y yo. Sentí al poco tiempo mi necesidad. Mas ahora que ha pasado un tiempo, digamos que considerable, he descubierto algunas cosas. Pasaron dos semanas hasta saber su nombre. Es más de un mes y yo contesté la pregunta de la edad el primer día; es más de un mes y conozco su edad. Pasa una hora en el reloj sin hablarle y me siento desconectada de la vida. Corre un segundo en el marcador de llamada del celular y soy la persona más alegre del mundo tras oir su voz. ¿Qué debería significar todo esto? ¿Qué? Hasta el momento parece una historia feliz, un cuento casi, algo que te anima a seguir viviendo porque sabes que cosas buenas como esas te levantan el espíritu, te refrescan el alma. Hasta el momento. Entonces, ¿qué es lo que me detiene?...
Que todo está en contra de esta supuesta relación.
Todo.
Somos polos opuestos, porque nuestro destino debería ser otro y no el que se está forjando.
¿Cómo se hace entonces para cambiarlo? ¿Se puede? ¿Y si va contra toda regla?
...¿Contra la moral?
Dicen que en el amor no hay distingo entre el bien y el mal.
Y mi buen Hiroshi Nakano (gracias a Maki Murakami) argumenta que sólo se debe ser honesto y feliz para saber que amas, que nada más importa. ¿Es cierto?
¿Y qué pasa con mis propias reglas? Estoy quebrantando hasta el fondo todo lo que he tratado de construir de mi persona. ¿Es que no soy nadie ahora?
¿Quién soy ahora?
Que todo está en contra de esta supuesta relación.
Todo.
Somos polos opuestos, porque nuestro destino debería ser otro y no el que se está forjando.
¿Cómo se hace entonces para cambiarlo? ¿Se puede? ¿Y si va contra toda regla?
...¿Contra la moral?
Dicen que en el amor no hay distingo entre el bien y el mal.
Y mi buen Hiroshi Nakano (gracias a Maki Murakami) argumenta que sólo se debe ser honesto y feliz para saber que amas, que nada más importa. ¿Es cierto?
¿Y qué pasa con mis propias reglas? Estoy quebrantando hasta el fondo todo lo que he tratado de construir de mi persona. ¿Es que no soy nadie ahora?
¿Quién soy ahora?
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