Quizás.




En ese momento, yo hubiera querido que alguien me hubiese preguntado por qué estaba haciendo lo que no debía. Sólo recibí críticas, enojos, regaños, ni siquiera amorosos ni constructivos, sólo me sentí más basura de lo que yo misma me estaba haciendo sentir. Ver hasta dónde podía perder. Perderlo todo, ausentarme de la madurez que me caracterizaba y volverme nadie. Que el mundo se olvidara de mí. Creo que en buena parte lo conseguí, pero sólo ahora me decepciono. 
Porque yo todo el tiempo he preguntado por qué, y a mí nadie me lo preguntó. 

Quizás, hubiera sentado cabeza o me hubiese deshecho en explicaciones absurdas, quizás lo hice por contestarme a mí misma y no lo recuerdo. Siempre me he preguntado las cosas, es una mala costumbre. Pero sería tan diferente si alguien me hubiese preguntado, "¿por qué haces ésto?", y no "¿por qué ME haces ésto?", o ''¿para qué?"...

Si se pudiese justificar la gente egoísta que me rodea, quizás yo no sería tan egoísta, porque no podría justificarme.
Si yo no me hubiese respondido mis grandes preguntas, con la poca experiencia de vida que tenía, si alguien me hubiese cuestionado realmente lo que me pasaba...

No quiero culpar a nadie, de todas maneras. Hay cosas que no me puedo explicar. Y no puedo justificarme toda el tiempo. Es otra mala costumbre. 
El problema es que ahora tiendo a hacer lo que no hicieron conmigo, y he salido herida en más de una oportunidad, por tratar de entender. 

Quizás debiera quedarme tranquila, dejar que los demás se destruyan. 
Pero no puedo ser así, y estoy perdiendo. 

Comentarios

Entradas populares