Té.

Mis ojos se trabaron en las cajitas de té. Me detuve mirando sus colores, leyendo sus sabores y buscando el aroma entre el papel celofán que envolvía cada cajita y que no pude encontrar. Sólo pude elegir la cajita marrón de té con canela... Esperaba que el corazón de mi madre se ablandase ante mi interés por las demás cajitas, pero no ocurrió nada.
Últimamente no ocurre nada.

Comentarios

Entradas populares