Podría esperar todo un día, todas sus horas, aguantándome de decir algo, conteniendo mis emociones, aguardando que sólo una palabra llegue a mi para hacerme sonreír un poquito.
Más que eso, sé que podría esperar toda la vida que una palabra así llegara.
Es lo que he hecho, desde la primera vez que crucé mi mirada con la suya.

Comentarios

Entradas populares