Sueño.
[Y nada de esto hubiese pasado si hubiera guardado silencio.
Pero no me iba a callar. No me iba a seguir callando.
Aunque hay mucho, mucho que decir todavía.
No es que deseche las palabras de los demás como quien tira cenizas al mar. No hay una muerte de por medio en mi acción. Escucho, freno, y cambio el rumbo. Que no tome las palabras y haga lo que me dicen, no me hace peor o mejor persona, creo yo. ¿O debería siempre hacer caso de los consejos? ¿es la gente más sabia que yo? ¿o puedo decidir? Claro que puedo decidir. Mi palabra no siempre va a concordar con la de los demás. Es preferible que no, porque si algo se parece, estaré empeñada en reivindicarme y mostrarme diferente. ¿Así soy? Así he visto que soy, así he sentido que voy siendo. Detesto ser igual a todos. Y odio a la gente que quiere ser como yo. (Que curiosamente y muy a su pesar, son varios.)]
Estoy medio dormida, el reloj de mi cómoda me incomoda a la vez que me arrulla. Siempre he notado que es difícil dormir con ese sonido, me cuesta demasiado, pero lo logro finalmente, cuando pienso en otra cosa, cuando comienzo un sueño estando despierta. Al principio siempre me acuerdo, y trato en lo más profundo de mí de recordar cada detalle de mis sueños, pero esos que más me empeño en recordar son los primeros que olvido. Me acuerdo de algunos momentos de repente cuando, haciendo algo completamente diferente, llega a mi mente como una analepsis, y entonces caigo en cuenta de que recónditamente en mi memoria sí estaba aquel sueño que al despertarme creí olvidado.
Es curioso que me esté pasando lo mismo en la vida. En el presente fuera de los sueños.
Pero no me iba a callar. No me iba a seguir callando.
Aunque hay mucho, mucho que decir todavía.
No es que deseche las palabras de los demás como quien tira cenizas al mar. No hay una muerte de por medio en mi acción. Escucho, freno, y cambio el rumbo. Que no tome las palabras y haga lo que me dicen, no me hace peor o mejor persona, creo yo. ¿O debería siempre hacer caso de los consejos? ¿es la gente más sabia que yo? ¿o puedo decidir? Claro que puedo decidir. Mi palabra no siempre va a concordar con la de los demás. Es preferible que no, porque si algo se parece, estaré empeñada en reivindicarme y mostrarme diferente. ¿Así soy? Así he visto que soy, así he sentido que voy siendo. Detesto ser igual a todos. Y odio a la gente que quiere ser como yo. (Que curiosamente y muy a su pesar, son varios.)]
Estoy medio dormida, el reloj de mi cómoda me incomoda a la vez que me arrulla. Siempre he notado que es difícil dormir con ese sonido, me cuesta demasiado, pero lo logro finalmente, cuando pienso en otra cosa, cuando comienzo un sueño estando despierta. Al principio siempre me acuerdo, y trato en lo más profundo de mí de recordar cada detalle de mis sueños, pero esos que más me empeño en recordar son los primeros que olvido. Me acuerdo de algunos momentos de repente cuando, haciendo algo completamente diferente, llega a mi mente como una analepsis, y entonces caigo en cuenta de que recónditamente en mi memoria sí estaba aquel sueño que al despertarme creí olvidado.
Es curioso que me esté pasando lo mismo en la vida. En el presente fuera de los sueños.
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