Reflejo.
En soledad, tecleo siempre rauda tratando de que este espacio me sumerja completamente y me aleje del mundo para convivir con mis labores plenamente. Estoy consciente de mi resfrío y mi fiebre, pero nada hay que se pueda hacer más que el caso omiso a las interrupciones del vivir.
Aún me resuenan las mentiras de un amor confuso, palabras no pensadas y rencores mal dirigidos, pero es parte del juego y no he decidido terminar la venganza todavía, hay alguien que no paga el total del precio que cuesta jugar conmigo.
Si alguna vez he actuado mal contra alguien, de una u otra forma, ha sido el precio por algo hacia mí.
Estas son las consecuencias. He pensado bastante, como siempre.
Ayer fue un día agitado y así serán de aquí a mis días libres; este momento es mío y de mis pensamientos luego de una mañana perdida entre números y buses.
Hay una espina en mi mente molestándome y no sé cómo podría sacarla sin que duela después. Hubo muchas palabras, muchas confesiones, mucho que no sabía y a lo que pensé que no tendría que encarar. Al menos no todavía.
Todo lo mío siempre queda en sentimientos efímeros y palabras, nada más. No tengo historias tangibles que contar, no tengo historia real, he nacido en otro espacio. Sin embargo, creo que no me quita que sea una persona todavía.
He pensado, en las confesiones anteriores, las de los otros, las de los que ni siquiera conozco y no sé porqué están puestos en mi vida de tal manera que no puedo desligarme de ellos. Quisiera verdaderamente, poder despegarme de ellos, no quiero vivir como con un permanente deber.
La espina se incrusta cada vez más y ya no sé cómo apaciguar la molestia.
A pesar de estar aquí, ¿estoy en donde debería estar?
Lo único que puedo disfrutar es este momento y las noches como la de anoche. Como la del viernes. Estoy contenta, estoy altamente en riesgo de morir ante las adversidades pero estoy contenta. Creo que es otra consecuencia de las fatales que trae el Amor consigo...
Bien.
Espero la lluvia con ansias, espero la inspiración, con mi cargado café sin azúcar y mi chocolate de naranja. Espero un llamado, espero la voz. Espero que se empiecen a olvidar de mi, que todos los sueños conmigo se los lleve el viento y me dejen en paz. Yo no tengo dueño, no quiero las responsabilidades.
Mi promiscua existencia no se agota...sin embargo, hay sólo una persona que ha despertado mi otro yo, ése que siempre adoré. Ése, el del espejo.
Espero.
~
Tú pudiste ser mi imprevista elección de vivir mi vida extendida.
Tú pudiste ser la única que amaré siempre,
tú pudiste ser la única que escucha mis más profundos interrogatorios.
Tú pudiste ser la única que amaré siempre.
Voy a estar ahí tan pronto como pueda,
pero estoy ocupada arreglando las piezas rotas de la vida que tuve antes.
Primero estaba la única que desafió todos mis sueños y todo mi equilibrio.
Ella nunca pudo ser tan buena como tú.
Tú pudiste ser mi imprevista elección de vivir mi vida extendida.
Tú pudiste ser la única que amaré siempre.
Voy a estar ahí tan pronto como pueda,
pero estoy ocupada arreglando las piezas rotas de la vida que tuve antes.
Unintended, Muse.
Aún me resuenan las mentiras de un amor confuso, palabras no pensadas y rencores mal dirigidos, pero es parte del juego y no he decidido terminar la venganza todavía, hay alguien que no paga el total del precio que cuesta jugar conmigo.
Si alguna vez he actuado mal contra alguien, de una u otra forma, ha sido el precio por algo hacia mí.
Estas son las consecuencias. He pensado bastante, como siempre.
Ayer fue un día agitado y así serán de aquí a mis días libres; este momento es mío y de mis pensamientos luego de una mañana perdida entre números y buses.
Hay una espina en mi mente molestándome y no sé cómo podría sacarla sin que duela después. Hubo muchas palabras, muchas confesiones, mucho que no sabía y a lo que pensé que no tendría que encarar. Al menos no todavía.
Todo lo mío siempre queda en sentimientos efímeros y palabras, nada más. No tengo historias tangibles que contar, no tengo historia real, he nacido en otro espacio. Sin embargo, creo que no me quita que sea una persona todavía.
He pensado, en las confesiones anteriores, las de los otros, las de los que ni siquiera conozco y no sé porqué están puestos en mi vida de tal manera que no puedo desligarme de ellos. Quisiera verdaderamente, poder despegarme de ellos, no quiero vivir como con un permanente deber.
La espina se incrusta cada vez más y ya no sé cómo apaciguar la molestia.
A pesar de estar aquí, ¿estoy en donde debería estar?
Lo único que puedo disfrutar es este momento y las noches como la de anoche. Como la del viernes. Estoy contenta, estoy altamente en riesgo de morir ante las adversidades pero estoy contenta. Creo que es otra consecuencia de las fatales que trae el Amor consigo...
Bien.
Espero la lluvia con ansias, espero la inspiración, con mi cargado café sin azúcar y mi chocolate de naranja. Espero un llamado, espero la voz. Espero que se empiecen a olvidar de mi, que todos los sueños conmigo se los lleve el viento y me dejen en paz. Yo no tengo dueño, no quiero las responsabilidades.
Mi promiscua existencia no se agota...sin embargo, hay sólo una persona que ha despertado mi otro yo, ése que siempre adoré. Ése, el del espejo.
Espero.
~
Tú pudiste ser mi imprevista elección de vivir mi vida extendida.
Tú pudiste ser la única que amaré siempre,
tú pudiste ser la única que escucha mis más profundos interrogatorios.
Tú pudiste ser la única que amaré siempre.
Voy a estar ahí tan pronto como pueda,
pero estoy ocupada arreglando las piezas rotas de la vida que tuve antes.
Primero estaba la única que desafió todos mis sueños y todo mi equilibrio.
Ella nunca pudo ser tan buena como tú.
Tú pudiste ser mi imprevista elección de vivir mi vida extendida.
Tú pudiste ser la única que amaré siempre.
Voy a estar ahí tan pronto como pueda,
pero estoy ocupada arreglando las piezas rotas de la vida que tuve antes.
Unintended, Muse.
Suena tan brigido y alarmante que si no te conociera te diria más cosas, pero no hace falta... aver como terminamos después...
ResponderBorrarTe re quiero !