Sentimientos contrapuestos.
Debía saber que sería así, pero ¿cómo iba a saber? Dicen que en estas situaciones, los sentimientos no se manejan. Es verdad, el sentir es hasta inconsciente; no siempre sientes lo adecuado, por la persona adecuada, ni en la situación adecuada.
Ella despertaba mi curiosidad, desde la primera vez. Curiosidad sana, yo pensaba que era un ser tan distinto a cuales he conocido...y no me equivoqué. Creí que era como un juego, que tenía que ser valiente para enfrentarme a los retos que me ponía por delante. Y decidí intentarlo. Mas un motivo más fuerte me obligó a detener los pasos hacia ella, las palabras hacia ella. Precisamente porque hasta ese momento yo no sabía que era una ''ella''. Traté de no cambiar demasiado, y funcionó. Más que mal, no había problema en este descubrimiento. Pero las cosas cambian, y el mundo se te puede volcar de una y mil maneras. Conmigo lo ha hecho tantas veces que creí que no podía dar más vueltas, olvidando que el mundo no se detiene.
Es una niña.
¡¿Qué estoy haciendo yo enamorando a una niña?!
¡¿Cómo llegó a pasar todo esto?!...Quisiera que se detuviera, de verdad...
Basta sólo una palabra que brote de su boca para iluminarme de un modo indiscutiblemente insano; es que me gusta ella y sus maneras. La curiosidad mató al gato, sin embargo.
Yo nunca he sabido cómo consolar a la gente.
No sé qué haría yo en su lugar. Maldición, ¡no sé!
Lo único que quiero es abrazarla, pero el lugar no es el adecuado en esta historia.
Mientras, trato de seguir con la vida. Pero es difícil evitar pensar, cuando le quiero tanto.
Ella despertaba mi curiosidad, desde la primera vez. Curiosidad sana, yo pensaba que era un ser tan distinto a cuales he conocido...y no me equivoqué. Creí que era como un juego, que tenía que ser valiente para enfrentarme a los retos que me ponía por delante. Y decidí intentarlo. Mas un motivo más fuerte me obligó a detener los pasos hacia ella, las palabras hacia ella. Precisamente porque hasta ese momento yo no sabía que era una ''ella''. Traté de no cambiar demasiado, y funcionó. Más que mal, no había problema en este descubrimiento. Pero las cosas cambian, y el mundo se te puede volcar de una y mil maneras. Conmigo lo ha hecho tantas veces que creí que no podía dar más vueltas, olvidando que el mundo no se detiene.
Es una niña.
¡¿Qué estoy haciendo yo enamorando a una niña?!
¡¿Cómo llegó a pasar todo esto?!...Quisiera que se detuviera, de verdad...
Basta sólo una palabra que brote de su boca para iluminarme de un modo indiscutiblemente insano; es que me gusta ella y sus maneras. La curiosidad mató al gato, sin embargo.
Yo nunca he sabido cómo consolar a la gente.
No sé qué haría yo en su lugar. Maldición, ¡no sé!
Lo único que quiero es abrazarla, pero el lugar no es el adecuado en esta historia.
Mientras, trato de seguir con la vida. Pero es difícil evitar pensar, cuando le quiero tanto.
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