Otra vez solos, el mundo de la pantalla hacia afuera y yo.


He descubierto hace unos minutos que ella estaba más cerca de lo que yo pensé. Pensé que nunca me iba a encontrar, y ahora tengo miedo de que lo haga por su cercanía. Un seguimiento por un par de links y daría conmigo. Pero no importa; he decidido que voy a decirle todo lo que sé. En cuanto sea el tiempo adecuado, obviamente.
Tengo la ligera sospecha de que la pequeña lo sabe todo.
Mierda, qué miedo.



Olvidando que mi vida secreta en messenger es desastrosa, han pasado cosas mejores afuera. Aunque...

En realidad no.

El padrino de mi madre está grave en el hospital, le operaron del corazón. Y el hermano de mi papá también está grave, con problemas renales, también lo operaron. Así que andan un poco tensos.

Estamos todos juntos de nuevo, juntos pero no revueltos.

Ayer apareció la bendita resolución que ordena al señor Bernales a dejar la casa en un periodo de 30 días.

Y hoy no tengo clase, y quizás ningún viernes.

Eso, en un franco resumen. No sé si llorar o estar alegre, ambos me parecen extremistas.

Comentarios

  1. Anónimo11:56 a.m.

    Si hasta a mi me dieron ganas de llorar de alegria cuando lei esto :)
    que bendicion...
    que respiro mija!!!
    me alegro demasiado
    seguramente te llamare en estos dias!
    te amo hermanaaaaa :P

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