Al fin, esta vez Realmente sólo yo y la pantalla, y el mundo que deja salir de ella, más allá.
En la mañana no pensé que iba a estar lloviznando de esa manera. El frío se me quedó en la piel y no me lo puedo quitar hasta ahora, creo que ya no hay vuelta que darle. Empezó el año de nuevo, la mayor parte del tiempo sólo hará frío. Aunque no me desagrada mayormente, adoro cuando está nublado, la sensación del sol en la piel es tan molesta...
Allá arriba, al fin del cerro, donde caemos casi al precipicio del mar. Allá arriba hace más frío que en cualquier lugar. Más que llegando a mi casa, tan cercana al mar también. Sólo cinco minutos bastarían para acercarme a ver las olas. El maldito mar, la llovizna salada y ese aire marino infernal...Allá arriba donde estamos de nuevo en clases.
No es el frío, ni la humedad...detesto el mar. Odio el mar. Odio sus arenas y su sal, el olor a mar.
Y el sol.
Por eso prefiero caminar bajo las nubes, para recordar cuán molesto es el sol. Aunque el mar esté siempre tan cercano, tan amenazante. No voy a ceder, sigo disfrutando porque está nublado y el sol no saldrá más, hasta la próxima temporada.
Para entonces estaré posiblemente convertida en el cubo de hielo que quiero ser.
Seremos dos cubos de hielo bajo el sol.
Y no nos derretiremos, porque me enseñarás a no sentir más que lo necesario; tu frialdad y la mía.
En la mañana no pensé que iba a estar lloviznando de esa manera. El frío se me quedó en la piel y no me lo puedo quitar hasta ahora, creo que ya no hay vuelta que darle. Empezó el año de nuevo, la mayor parte del tiempo sólo hará frío. Aunque no me desagrada mayormente, adoro cuando está nublado, la sensación del sol en la piel es tan molesta...
Allá arriba, al fin del cerro, donde caemos casi al precipicio del mar. Allá arriba hace más frío que en cualquier lugar. Más que llegando a mi casa, tan cercana al mar también. Sólo cinco minutos bastarían para acercarme a ver las olas. El maldito mar, la llovizna salada y ese aire marino infernal...Allá arriba donde estamos de nuevo en clases.
No es el frío, ni la humedad...detesto el mar. Odio el mar. Odio sus arenas y su sal, el olor a mar.
Y el sol.
Por eso prefiero caminar bajo las nubes, para recordar cuán molesto es el sol. Aunque el mar esté siempre tan cercano, tan amenazante. No voy a ceder, sigo disfrutando porque está nublado y el sol no saldrá más, hasta la próxima temporada.
Para entonces estaré posiblemente convertida en el cubo de hielo que quiero ser.
Seremos dos cubos de hielo bajo el sol.
Y no nos derretiremos, porque me enseñarás a no sentir más que lo necesario; tu frialdad y la mía.
*.* el cubito de hielo más nippón del mundo
ResponderBorrarme acordé de esho x3
Te Quero...