Si yo te iba a matar de un susto cualquier día de estos, tú me hubieras matado a mi si te hubieras lanzado por la ventana, cosa que de verdad creí que harías. No sé porqué tiendo a creerte todo. Acepto y agradezco que ninguna de las dos cosas ocurrió, aunque todavía estoy tambaleando entre lo que dices y lo que puedo hacer. No puedo hacer demasiado, es cierto. Pero me estoy embriagando de sólo pensar en lo que si, y entenderás el miedo que me da. Te lo he dicho todo, es increíble que en tan poco tiempo te haya comentado mis cosas, con dos palabras nos comunicamos tanto que sentí una vez que me estabas espiando. Que buscabas algo insano en mi, que no eras más que alguien comportándose como un malcriado conmigo. Porque haces lo que quieres conmigo. Y me vas a terminar convenciendo de lo que no quiero ni convencerme yo porque no es lo que pertenece a mi naturaleza. No sé si gritar, arrancarme, ignorarte o seguirte tratando como ahora, sin más. No sé si quererte como lo podría hacer...



Comentarios

  1. Anónimo9:47 p.m.

    Sabes lo que creo?
    que nos vamos a volver más locas, y moriremos así

    ResponderBorrar

Publicar un comentario

Entradas populares