Hay veces en que sólo un poco de azúcar en mi sangre hace que todo parezca un mal sueño.
Hay días en que no importa si me levanto o no, porque sigo durmiendo, y deambulo sin despertar.
Todos los meses corren demasiado rápido, y no me doy cuenta de cuánta gente de verdad necesito.
He pensado tanto que mi mente se torna vacía, y mis sentimientos se cuelan por la ventana abierta que hay en mi pecho.
Voy a confiar ciegamente en lo que me dice, voy a abrir las alas un rato a ver qué me depara.
Hoy si he contestado todas sus llamadas, y se me hincha el alma de saber lo que cada palabra en la línea significa. Aunque hable yo, y me quede con su silencio. Amo ese silencio.
Hay días en que no importa si me levanto o no, porque sigo durmiendo, y deambulo sin despertar.
Todos los meses corren demasiado rápido, y no me doy cuenta de cuánta gente de verdad necesito.
He pensado tanto que mi mente se torna vacía, y mis sentimientos se cuelan por la ventana abierta que hay en mi pecho.
Voy a confiar ciegamente en lo que me dice, voy a abrir las alas un rato a ver qué me depara.
Hoy si he contestado todas sus llamadas, y se me hincha el alma de saber lo que cada palabra en la línea significa. Aunque hable yo, y me quede con su silencio. Amo ese silencio.
Comentarios
Publicar un comentario