Tengo la muñeca izquierda como entumecida. Como si tuviera puesto un hielo encima. Como si me clavara con ese hielo, como dicen, mil agujas.
No es dolor, es que todavía no sé cómo parar. Siguen más y más preguntas.
Y me contestan del peor modo que se les puede ocurrir.
Si entiendo que así soy una carga, que pensando negativo ninguna persona se puede hacer valer.
Pero no sé o no he encontrado otro modo de seguir sobreviviendo.

Puxa, de repente hasta me gustaría que esto no lo pudiese leer nadie.
Y lo puedo hacer, pero comenzarían las preguntas otra vez.


No sé. No sé si quiero que me ayuden...no sé si busco llamar la atención como la niña de ayer en el hospital. No sé.

Tengo miedo.



Todos tenemos problemas... pero no es justo que me recaiga todo y encima yo misma me lo recrimine. ¿Cómo puedo dejar de ser así? ¿dejar de pensar como lo he hecho toda mi vida?
No es fácil. Y hasta el momento se me hace imposible.

Si no salgo de aquí sé que me voy a ahogar...

Y no sé si está bien que me ahogue y salga por mi cuenta.
Porque no sé si voy a ser capaz de salir entonces.


No recuerdo más que llanto y discusiones. Ya no quiero tener esta vida. Hay otros que pueden hacer lo que yo.

Ya no quiero servirle más a nadie. Me cansé.





Si al rato me animo, es porque soy así.

Comentarios

Publicar un comentario

Entradas populares