¿?

¿Qué se puede hacer?
Estoy sola, pensando.
Tengo mucho tiempo, mucho.
¿Qué se puede hacer?
No estás, no quiero hablarte, no quiero.
Quizás tengo un poco de rencor dentro.
Es que lo necesito.
Te necesito.
¿Cuánto más vas a dejar pasar?
¿Cuánto tiempo más?
No soporto esto, ya no más, ni un minuto más.
Tienes que hablarme,
de lo contrario me moriré,
porque te necesito.
¿Qué es esto?
¿Qué me hiciste?
¿Por qué tenías que decir todas esas cosas?
No quiero pensar en ti,
y lo hago, aún ahora.
Debería odiarte,
¿de verdad debería hacerlo?
Pues te odio entonces,
no tienes que pedirme perdón.
Esto es un juego, niño.
Nada más que un juego.
Puedes perder tú, puedo perder yo.
Podemos perder, o podemos ganar.
¿Quieres seguir jugando?
Yo no me he cansado aún de ti,
de tus palabras,
de tu ausencia.
Tengo grabado tu nombre,
¿será que en realidad no estoy jugando?
Tú juegas,
así que debo alcanzarte,
de otro modo ganarás tú,
perderé yo,
y quiero que ambos ganemos
lo construido en un día.

Comentarios

Entradas populares