Ahora sí me voy a dormir.
Em estoy...en nada, en la nada, pensando en nada, y...no sé, no sé nada. Ya no sé para dónde voy o cómo voy, si voy bien, si voy mal. Digo muchas cosas sin siquiera pensarlas, al final me dan la razón y sé que la tengo, pero qué importa si ya me maldijeron y las cosas que me dicen ahí quedan, grabadas y se repiten una y otra vez, como si la disculpa después ya no importara. En verdad que ya no importa.
No me quiero convertir en esto...ya no quiero ser esto que soy.
No sé si se entienda, no sé si quiero que se entienda, siempre digo eso, siempre lo siento. No busco en realidad que me entiendan porque sé que es imposible, que la falla la tengo sólo yo y que al final si ni yo me entiendo...ni vale la pena analizarlo. No me molesta, no me molesta ni me impide vivir.
Estoy vacía y no sé cuándo o cómo llegué a estar así.
Supongo que algo ha de estar fallando de nuevo en mi cabeza, y de verdad que ya no quiero ir a otro médico para que me diga que es una depresión, porque siempre es una depresión más las malditas hormonas que no me dejan en paz, y la maldita confusión acerca de mi propio ser, de mi propia vida, hasta de mi propia sexualidad. Ya no interesa y no me quiero cuestionar más, si sé que estoy mal pero no importa. Me siento vacía y en realidad no me molesta, está bien no sentir muchas cosas un tiempo, porque no me preocupo por nadie ni por nada. No me importa nada, eso es lo que siento ahora. Nada. Y se ha demorado en irse ese vacío, pero qué voy a hacer. Si se queda el vacío...supongo que alguien más lo notará. Y no importa, no me importa si alguien más lo nota, si total esto es sólo mío y sólo dejo que lo lean por leerlo. No pido nada. ¿Ya dije que no me importa nada? Bien. Confusiones mías, la misma duda grande y las pequeñas que le siguen alrededor de cada circunstancia que me toca afrontar.
No creo que pase de eso, no creo. Espero que no. Porque ya no puedo seguir arrancándome y lo sé, pero qué! si ya no quiero seguir, no importa seguir, sólo estoy siendo porque soy demasiado cobarde como para no hacerlo y porque sé que decepcionaría si hiciera algo más. Algo más porque ya empecé. Y dije que iba a detenerme cuando dejara de sentir que no me hiciera mal. Me hace mal, y aun así sigo, así que...supongo que tengo tiempo. Mucho tiempo así. Van días y días en los que se acumulan las hojas en mi escritorio, me intoxico con plumones o pegamento haciendo cosas que solía hacer cuando tenía menos edad. No puedo creer que vaya a llegar de esta manera a los 20 años.
Es que sigo siendo una niña, una niña en una vida de grande.
No me quiero convertir en esto...ya no quiero ser esto que soy.
No sé si se entienda, no sé si quiero que se entienda, siempre digo eso, siempre lo siento. No busco en realidad que me entiendan porque sé que es imposible, que la falla la tengo sólo yo y que al final si ni yo me entiendo...ni vale la pena analizarlo. No me molesta, no me molesta ni me impide vivir.
Estoy vacía y no sé cuándo o cómo llegué a estar así.
Supongo que algo ha de estar fallando de nuevo en mi cabeza, y de verdad que ya no quiero ir a otro médico para que me diga que es una depresión, porque siempre es una depresión más las malditas hormonas que no me dejan en paz, y la maldita confusión acerca de mi propio ser, de mi propia vida, hasta de mi propia sexualidad. Ya no interesa y no me quiero cuestionar más, si sé que estoy mal pero no importa. Me siento vacía y en realidad no me molesta, está bien no sentir muchas cosas un tiempo, porque no me preocupo por nadie ni por nada. No me importa nada, eso es lo que siento ahora. Nada. Y se ha demorado en irse ese vacío, pero qué voy a hacer. Si se queda el vacío...supongo que alguien más lo notará. Y no importa, no me importa si alguien más lo nota, si total esto es sólo mío y sólo dejo que lo lean por leerlo. No pido nada. ¿Ya dije que no me importa nada? Bien. Confusiones mías, la misma duda grande y las pequeñas que le siguen alrededor de cada circunstancia que me toca afrontar.
No creo que pase de eso, no creo. Espero que no. Porque ya no puedo seguir arrancándome y lo sé, pero qué! si ya no quiero seguir, no importa seguir, sólo estoy siendo porque soy demasiado cobarde como para no hacerlo y porque sé que decepcionaría si hiciera algo más. Algo más porque ya empecé. Y dije que iba a detenerme cuando dejara de sentir que no me hiciera mal. Me hace mal, y aun así sigo, así que...supongo que tengo tiempo. Mucho tiempo así. Van días y días en los que se acumulan las hojas en mi escritorio, me intoxico con plumones o pegamento haciendo cosas que solía hacer cuando tenía menos edad. No puedo creer que vaya a llegar de esta manera a los 20 años.
Es que sigo siendo una niña, una niña en una vida de grande.
Comentarios
Publicar un comentario