No sé.

No sé si meterme o no, no sé si sería un bien o un mal. No sé qué podría yo decir para defenderla, no sé qué haría realmente si lo viera. No sé si podré hablar las cosas directamente alguna vez sin romper a llorar. No sé porqué lloro por todo. No sé cómo controlarme, no sé controlar lo que siento. No sé si mi familia es realmente mi familia, no sé quienes son los buenos, quienes los malos. No sé si me importa en realidad. No sé si gritar o guardarme lo que tengo, no sé si eso haría menos o más daño. No sé reconocer que he estado haciendo todo mal. No sé si es así. No sé cómo hablarlo. No sé a quien decirle, en quien confiar. No sé si debo o no debo, no sé si está mal, no sé por qué lo hago de esta manera. No sé si me siento sola, o ya no me gustó sentirme siempre así. No sé si es reciente, no sé si lo arrastro con los años. No sé si voy a cambiar. No sé si lo necesito. No sé si tengo amigos. No sé por qué estoy tan sola. No sé a quien pedirle explicaciones. No sé luchar, no sé si me cansé de hacerlo. No sé si va a hablarme nuevamente, no sé qué piensa. No sé si quiero saberlo. No sé qué haré con esto. No sé por qué se siente tan mal. No sé qué me pasó. No sé cómo arreglar lo que soy. No sé si podré. No sé si puedo prometer algo y cumplirlo. No sé querer. No sé.
































Cada minuto sin saber me destroza.

Comentarios